martes 14 de julio de 2009

Encuentra pareja en cuatro pasos con lamari



Nuestra amiga Moi nos pide un encanto para una chica que parece que tiene bastante mala suerte con los hombres. Moi querría una novio para su amiga sin complejo de Peter Pan.

En primer lugar, ya sabéis que mi magia es bastante honesta, así que tendré que decir que no existe la mala suerte en el amor, vaya, que todo es experiencia de lo que hay que sacar algo en claro y mi magia solo puede ayudar precisamente a eso, a ver mejor. He creado un Kit cargado con todas mis experiencias personales más las de mis amigas, que permitirá atraer, seleccionar, descartar y sellar cualquier amor en tan sólo cuatro pasos.

Paso 1. Living red lipstick
Pintando la vida de rojo. Usa nuestra barra de labios para ponerte guapa y cambiar el color de las cosas que te parecen feas. Tacha los nombres de quienes salieron rana, así conviertes las experiencias negativas en más boletos para la lotería del gran hombre. Se acerca una era de buena suerte, deja de buscar... estás a punto de ser encontrada.

Deberás intentar cuidarte lo máximo posible estos días. Se trata de adquirir paz interior (o de pintarse los labios de rojo para disismular). Usa tu pintalabios para mirar a los hombres con desdén. Funciona. SIEMPRE.

Paso 2. Lupa desmitificadora.
Este es el paso esencial para encontrar pareja. Este artículo sirve para distinguir al primer instante, sin perder el tiempo, a los cantamañanas. Se trata de una lupa sin cristal. Con ella dejarás de ver engrandecidos a determinados personajillos, a través de la lupa desmitificadora les verás tal y como son. DESDE EL PRINCIPIO.

Piensa en la lupa siempre que conozcas a alguien. Lo que ves es lo que es. Si no ves el Porsche, la lupa te ayudará a descubrir que es mentira que está en el garaje... no existe. Si apaga el teléfono cuando está junto a tí, la lupa dirá que es sospechoso, si te habla de una tal... la lupa te dirá que salgas corriendo.

Paso 3. El dado impaciente.
Si en el minuto uno no te ves capaz de descartar a tus pretendientes, puedes permitirte el lujo de darles una segunda oportunidad con el dado impaciente, en sus caras solo podemos leer SÍ o NO. De esta manera dejarás de perder el tiempo. Uno de los grandes problemas de las mujeres es que les gusta interpretar libremente las cosas que hacen los hombres. Si toda la vida hemos utilizado una margarita para saber si nos quieren o no, porqué empeñarnos en pensar cosas como: no se siente preparado, se siente muy unido a su madre, le impongo, tenemos una unión cósmica... El dado impaciente anula todas las mandangas y nos convierte la vida en un camino de solo dos direcciones.
Lo mejor de este artículo es que puedes crearlo tú misma, y aún mejor: dependiendo de cuan impaciente te hayas vuelto puedes poner muchos noes y pocos sies o viceversa.

Crea tu dado impaciente y recurre a él sin montar escenas. O es o no es, todo lo demás nos lo podemos ahorrar.

Paso 4. El cortanaranjas y tartas de boda.
Este precioso cuchillo es el artículo esencial que te permitirá encontrar tu media naranja y si funciona cortarás con él es pastel de bodas. Sirve para cortar con el pasado sentimental y empezar de nuevo cuantas veces se quiera. Lo de las parejas es como partir cosas, cada vez que partes algo, tienes más trozos y cada vez que cierras una puerta, tienes millones de posibilidades más abiertas para ti.

Corta con el cortanaranajas todos tus asuntillos pendientes y lánzate a la aventura.

Espero que te haya servido de ayuda. Si en tres meses no cambia la suerte... es que de momento estás mejor sola.... o con muchos pero divertida.

jueves 9 de julio de 2009

Durmiendo con los angelitos




Nuestra amiga Ester tiene un problema con las pesadillas. Así que he tenido que hacer todo un despliegue de poderes para poder hacer algo al respecto, el asunto me parece algo más complicado de lo normal.

Las pesadillas son terribles, para empezar por su nombre, que es feo y vulgar. El origen etimológico de la palabra viene de que se creía que cuando dormíamos y teníamos malos sueños era porque un mal espíritu entraba en nuestra habitación y se colocaba sobre nuestro pecho impidiéndonos respirar con el peso. Personalmente prefiero la denominación más latina de incubo, cuyo origen es el de un diablo que también se colocaba sobre el durmiente, pero en este caso para forzarle a mantener sexo... en ambos casos, se hace referencia a un mal espíritu que cabalga sobre nosotros y no nos deja respirar, ese también es más o menos el origen de la palabra inglesa, nightmare, que viene de yegua/caballo y noche.


Lo primero que hice para resolver el problema de Esther, fue hablar con el rey de los sueños por antonomasia, el espíritu de Freud me contó aquello de que los sueños son la revelación de algún tipo de conflicto existente en el que los sufre, ya sabemos, las manifestaciones del inconsciente y bla bla bla... No soy psicóloga así que no me atrevo a interpretar los sueños que Ester me cuenta, solo sé que el sueño de que aún te falta una asignatura para acabar la carrera ha aparecido intermitentemente en mi vida desde hace diez años, y que he llegado a entender que normalmente viene siempre que tengo dudas acerca de mi presente y futuro profesional, pero eso es tan solo mi experiencia.

Nuestra amiga Ester es una de esas mujeres con estudios y trabajo serio que tanto se empeñan en abundar en estos tiempos, así que evitaré la tentación de decirle que recurra a un especialista si estos sueños persisten... eso ya lo sabe ella. Además, cito una frase de la Odisea, pronunciada por Penélope:

Son, no obstante, mi huésped, los sueños ambiguos y oscuros
y lo en ellos mostrado no todo se cumple en la vida,
pues sus tenues visiones se escapan por puertas diversas.
De marfil es la una, de cuerno la otra, y aquellos
que nos llegan pasando a través del marfil aserrado
nos engañan trayendo palabras que no se realizan;
los restantes, empero, que cruzan el cuerno pulido
se le cumplen de cierto al mortal que los ve [...]"».

Es decir, que sí, que puede que esos sueños tengan un origen, seguramente, pero no todos los sueños tienen que estar dotados de una significación simbólica y crucial, no tiene porque haber un correlato real, a veces son solo eso, malos sueños. Tratemóslos como esos espíritus que se nos aparecen en la noche con intenciones malignas. Ese caballo que se empeña en aparecer de noche y cabalgar sobre nuestro cuerpo para quitarnos el aire, solo en ese caso la magia podría ayudarnos.

Con ese fin he creado la maravillosa Habitación para el sueño de lamari, también llamado el Encanto de las cuatro esquinitas.

Antes de utilizarlo recurramos al sentido común para crear un ritual que nos garantice un sueño profundo y perfecto:

  • Evitaremos consumir alcohol o excitantes antes de dormir, intentaremos identificar los ruidos de nuestra habitación, algunas veces las pesadillas pueden ser de carácter físico: soñamos que nos ahogamos y es que nos aprieta el pijama, soñamos con una sierra eléctrica y es que hemos convertido el ruido de la caldera en una narración.
  • En cuanto a la alimentación, si nos cuesta dormir, es mejor no tomar cenas abundantes y especiadas, evitar a lo largo del día la ingesta de mucho dulce ya que hace que consumamos para procesarlos mucha vitamina B1 que nos viene muy bien para dormir mejor. Como curiosidad, dicen que la lechuga es buena para el sueño (no me atrevo a afirmarlo).
  • Después creemos nuestra retahíla de antes de dormir, si nos damos cuenta, el saber popular es enriquecedor al respecto. Cuando era pequeña, mi abuela me hacía rezar antes de acostarme, todas las noches decía aquello de "Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan" y enseguida me quedaba completamente en trance. Lo que hacía sin saberlo, era inducirme sueños tranquilos. Construyamos nuestra propia retahíla y pidamos a los angelitos que nos digan cosas buenas, un angelito, se asegurará de velar por el amor, el otro por la salud, el tercero por el dinero, y el cuarto por el trabajo.
  • Creo que en tu caso Ester y por los sueños que me cuentas-no quiero ser demasiado osada- deberías dirigir a tus angelitos hacia una reafirmación de aquello que haces. Los angelitos no tendrán ningún problema en decirte que estás haciendo las cosas bien y que dejes atrás determinadas autoexigencias, no es el caso de pensar durante la noche aquello que no hemos hecho durante el día. Pensemos en cosas bonitas.
  • Por la mañana cuando nos levantemos después de un mal sueño, intentaremos reelaborar el discurso hacia algo positivo. Contarlo a veces ayuda... pero quizás resultemos algo pesados (a veces la gente se empeña en contarte sus sueños y resulta un verdadero coñazo) así que puede ser bueno escribir unas palabritas y luego tirarlas.

Y una vez dicho todo esto, vamos con nuestro encanto, que es para Ester y para cualquiera que tenga problemas con el sueño.

La habitación del encanto está preparada para garantizar los mejores sueños.
  • Los cuatro angelitos que guardarán las cuatro esquinas de tu cama.
  • El ventilador de trébol de cuatro hojas que evitará que te falte el aire por la noche y además te dejará tranquila respecto a tu suerte.
  • El cuadro con la retahíla para dormir bien, y una oveja con piel de lobo. Completamente inofensiva para ti, pero que ahuyentará a cualquier caballo o criatura maligna que quiera entrar en tu habitación.
  • El espejo, en el que podrás comprobar que todo lo que has hecho durante el día ha ido bien, y además al que podrás preguntar si estás o no soñando.

También te proporciono un angelito extra para que puedas llevarlo contigo, o ponerlo cerca de donde duermes, él hará de ángel de la guarda, habla con él antes de dormir y cuando hayas tenido un mal sueño. Puedes imprimirlo, pasarlo al móvil y multiplicarlo cuantas veces quieras. Si vuelves a soñar que tienes un conflicto con alguien, escríbeles al día siguiente, mándales el angelito, no hace falta dar explicaciones, basta con que tú sepas de qué va la cosa.
Temo haber sido demasiado extensa, pero espero que te sirva de ayuda.

miércoles 8 de julio de 2009

The Love Boat



Uno de nuestros amigos necesita un encanto porque, básicamente, su novio está en los Ángeles y le está resultando dura la separación.
Para este encanto he tomado prestado uno de los santos de la Corte Vikinga de María Lionza, Erik el Rojo. Hay quien dice que fue Erik el Rojo y no Cristobal Colón quien descubrió América. Como descubridor del nuevo continente, él guiará el barco del amor de nuestro amigo hasta Los Ángeles.
Con este encanto, te sentirás más cerca de quien deseas, y te ayudará a mantener el rumbo en los tiempos de espera. Piensa en Erik el Rojo y él te dará fuerzas, anulará tus miedos y quizá te descubra alguna grata sorpresa.

miércoles 1 de julio de 2009

consigue una maravillosa tableta de chocolate... o no


Los hombres quieren tableta de chocolate para atraer a las chicas, pero hacer deporte resulta un coñazo. Mis poderes no pueden impulsar a nadie a ir al gimnasio, las fuerzas malignas que operan para que no se vaya son mucho más potentes que mi magia buena. Había pensado hacer un encanto con letra pequeña para que peguéis en el techo de la habitación y tengáis que incorporaros para leerlo desde la cama... eso sin duda fortalecería vuestras abdominales, pero no es magia.

Mi encanto para realzar vuestros propios encantos es el siguiente:

El hombre gordo, nos sirve para pensar en qué podemos convertirnos... o para consolar a nuestras mujeres u hombres diciéndoles que la cosa podría ser mucho peor.

El kit de las rayas es para los que no se conforman... ser musculoso es tener muchas rayas en el cuerpo... podéis solucionarlo con el pincel.

El tercero es la chica de los sueños... podéis utilizarlo para motivaros si queréis conseguirla y arrastrar vuestros cuerpos poco tonificados al gimnasio... o para amenazar a vuestras mujeres con iros con otra si no os deja en paz con la tableta.

Con el problema de las abdominales resuelto todos estaréis mucho más atractivos, cada uno a su manera, con tableta o con lorzillas, el encanto de lamari sirve simplemente para hacer que estéis mucho más guapetones este verano.
Bajar la imagen que más os guste y ella garantizará que os miren con deseo.
Palabra de lamari.